"Los animales son la mitología de los niños"
Francisco Umbral-El fulgor de África
Una de las imágenes más tiernas del mundo quizá sea la de los fotógrafos franceses Alain Degré y Sylvie Robert, quienes retrataron a su pequeña Tippi encima de un hermoso elefante africano allá por los años noventa y en la exuberante Botsuana.
Tippi Benjamine Okanti Degri nació el 4 de junio de 1990 en Namibia, vivió en la selva africana y recorrió países como Botsuana, Zimbabue y Sudáfrica hasta los diez años de edad.
Su mundo, en el estado más puro y salvaje, fueron esos animales que nosotros solo podemos ver en revistas y series de Nat Geo y en alguna visita al zoológico.
Tippi vivió aleccionada por las tribus nativas, sus padres, fotógrafos impenitentes, y por estas bellas criaturas de la naturaleza.
Es asombroso cómo sus padres apostaron por darle esa crianza y renunciar a todas las comodidades del llamado primer mundo por su hija y su profesión (fueron fotógrafos de la vida salvaje).
Aquí les copio unas palabras de Sylvie, su madre:
Fue mágico vivir en libertad la naturaleza junto a Tippi. Ella nació y se crió hasta los diez años en plena naturaleza con la compañía de todo tipo de animales, la mayor parte de su tiempo. Mi hija posee un vínculo de especial armonía y sabe conectar con la mentalidad de estos animales. Consideraba que estos eran sus amigos y nunca les tuvo miedo, simplemente los miraba a los ojos y hablaba con ellos. Siempre pensé que ofrecer todo esto a mi hija era lo mejor que podía hacer, darle una experiencia inolvidable en comparación a la infancia que viven la mayoría de los niños en las ciudades. Mi decisión de criarla en el desierto africano fue una de las mejores decisiones que he tomado y no me arrepiento de ello.
Lo más duro de esta mágica historia, sin duda, es su final en Francia, en calles cerradas con altos edificios "que no la dejan ver el cielo" y "la asfixian". Tippi sufrió, seguramente, como sufriría cualquier niño al perder a su familia: Abu, el elefante, que era su hermano, Cindy, su babuino, J&B, su leopardo, su mejor amiga, y su casa, que fue durante diez años el desierto del Kalahari; es decir el vínculo con su mundo, que, al final, nos ha dejado una linda lección:
El vínculo especial que tuve con los animales los coloca en el mismo nivel que los humanos. Para mí no hay jerarquía. Eran mis amigos, y punto. No tenía miedo, actuaba por instinto. Nos comunicábamos a través de los ojos ya que, al igual que con los niños bosquimanos, a veces sentía que estábamos haciendo telepatía.
Su mundo, en el estado más puro y salvaje, fueron esos animales que nosotros solo podemos ver en revistas y series de Nat Geo y en alguna visita al zoológico.
Tippi vivió aleccionada por las tribus nativas, sus padres, fotógrafos impenitentes, y por estas bellas criaturas de la naturaleza.
Es asombroso cómo sus padres apostaron por darle esa crianza y renunciar a todas las comodidades del llamado primer mundo por su hija y su profesión (fueron fotógrafos de la vida salvaje).
Aquí les copio unas palabras de Sylvie, su madre:
Fue mágico vivir en libertad la naturaleza junto a Tippi. Ella nació y se crió hasta los diez años en plena naturaleza con la compañía de todo tipo de animales, la mayor parte de su tiempo. Mi hija posee un vínculo de especial armonía y sabe conectar con la mentalidad de estos animales. Consideraba que estos eran sus amigos y nunca les tuvo miedo, simplemente los miraba a los ojos y hablaba con ellos. Siempre pensé que ofrecer todo esto a mi hija era lo mejor que podía hacer, darle una experiencia inolvidable en comparación a la infancia que viven la mayoría de los niños en las ciudades. Mi decisión de criarla en el desierto africano fue una de las mejores decisiones que he tomado y no me arrepiento de ello.
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Tippi con miembros de la tribu Himba, en el Kalahari. |
Sylvie,
de 52 años, dice que cuando se mudaron a París, en el año 2000, para
Tippi fue difícil adaptarse a la vida urbana. Peor aún, el regreso a
Francia coincidió con la separación de sus padres, tras 25 años casados.
“Tippi tenía sólo 10 años, y para ella la sensación de ruptura fue muy grande. Tuvo que afrontar el final de su vida en África y al mismo tiempo verse separada de su padre”, recuerda Sylvie. “Vivíamos en Madagascar, y en la Navidad de 1999 volvimos a Francia porque Tippi, que para entonces ya era famosa, había sido invitada a participar en un programa de televisión. De vuelta a París, su padre y yo decidimos separarnos”.
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“Tippi tenía sólo 10 años, y para ella la sensación de ruptura fue muy grande. Tuvo que afrontar el final de su vida en África y al mismo tiempo verse separada de su padre”, recuerda Sylvie. “Vivíamos en Madagascar, y en la Navidad de 1999 volvimos a Francia porque Tippi, que para entonces ya era famosa, había sido invitada a participar en un programa de televisión. De vuelta a París, su padre y yo decidimos separarnos”.
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Sylvie,
de 52 años, dice que cuando se mudaron a París, en el año 2000, para
Tippi fue difícil adaptarse a la vida urbana. Peor aún, el regreso a
Francia coincidió con la separación de sus padres, tras 25 años casados.
“Tippi tenía sólo 10 años, y para ella la sensación de ruptura fue muy grande. Tuvo que afrontar el final de su vida en África y al mismo tiempo verse separada de su padre”, recuerda Sylvie. “Vivíamos en Madagascar, y en la Navidad de 1999 volvimos a Francia porque Tippi, que para entonces ya era famosa, había sido invitada a participar en un programa de televisión. De vuelta a París, su padre y yo decidimos separarnos”.
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“Tippi tenía sólo 10 años, y para ella la sensación de ruptura fue muy grande. Tuvo que afrontar el final de su vida en África y al mismo tiempo verse separada de su padre”, recuerda Sylvie. “Vivíamos en Madagascar, y en la Navidad de 1999 volvimos a Francia porque Tippi, que para entonces ya era famosa, había sido invitada a participar en un programa de televisión. De vuelta a París, su padre y yo decidimos separarnos”.
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Sylvie,
de 52 años, dice que cuando se mudaron a París, en el año 2000, para
Tippi fue difícil adaptarse a la vida urbana. Peor aún, el regreso a
Francia coincidió con la separación de sus padres, tras 25 años casados.
“Tippi tenía sólo 10 años, y para ella la sensación de ruptura fue muy grande. Tuvo que afrontar el final de su vida en África y al mismo tiempo verse separada de su padre”, recuerda Sylvie. “Vivíamos en Madagascar, y en la Navidad de 1999 volvimos a Francia porque Tippi, que para entonces ya era famosa, había sido invitada a participar en un programa de televisión. De vuelta a París, su padre y yo decidimos separarnos”.
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“Tippi tenía sólo 10 años, y para ella la sensación de ruptura fue muy grande. Tuvo que afrontar el final de su vida en África y al mismo tiempo verse separada de su padre”, recuerda Sylvie. “Vivíamos en Madagascar, y en la Navidad de 1999 volvimos a Francia porque Tippi, que para entonces ya era famosa, había sido invitada a participar en un programa de televisión. De vuelta a París, su padre y yo decidimos separarnos”.
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Lo más duro de esta mágica historia, sin duda, es su final en Francia, en calles cerradas con altos edificios "que no la dejan ver el cielo" y "la asfixian". Tippi sufrió, seguramente, como sufriría cualquier niño al perder a su familia: Abu, el elefante, que era su hermano, Cindy, su babuino, J&B, su leopardo, su mejor amiga, y su casa, que fue durante diez años el desierto del Kalahari; es decir el vínculo con su mundo, que, al final, nos ha dejado una linda lección:
El vínculo especial que tuve con los animales los coloca en el mismo nivel que los humanos. Para mí no hay jerarquía. Eran mis amigos, y punto. No tenía miedo, actuaba por instinto. Nos comunicábamos a través de los ojos ya que, al igual que con los niños bosquimanos, a veces sentía que estábamos haciendo telepatía.
Sylvie,
de 52 años, dice que cuando se mudaron a París, en el año 2000, para
Tippi fue difícil adaptarse a la vida urbana. Peor aún, el regreso a
Francia coincidió con la separación de sus padres, tras 25 años casados.
“Tippi tenía sólo 10 años, y para ella la sensación de ruptura fue muy grande. Tuvo que afrontar el final de su vida en África y al mismo tiempo verse separada de su padre”, recuerda Sylvie. “Vivíamos en Madagascar, y en la Navidad de 1999 volvimos a Francia porque Tippi, que para entonces ya era famosa, había sido invitada a participar en un programa de televisión. De vuelta a París, su padre y yo decidimos separarnos”.
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“Tippi tenía sólo 10 años, y para ella la sensación de ruptura fue muy grande. Tuvo que afrontar el final de su vida en África y al mismo tiempo verse separada de su padre”, recuerda Sylvie. “Vivíamos en Madagascar, y en la Navidad de 1999 volvimos a Francia porque Tippi, que para entonces ya era famosa, había sido invitada a participar en un programa de televisión. De vuelta a París, su padre y yo decidimos separarnos”.
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Sylvie,
de 52 años, dice que cuando se mudaron a París, en el año 2000, para
Tippi fue difícil adaptarse a la vida urbana. Peor aún, el regreso a
Francia coincidió con la separación de sus padres, tras 25 años casados.
“Tippi tenía sólo 10 años, y para ella la sensación de ruptura fue muy grande. Tuvo que afrontar el final de su vida en África y al mismo tiempo verse separada de su padre”, recuerda Sylvie. “Vivíamos en Madagascar, y en la Navidad de 1999 volvimos a Francia porque Tippi, que para entonces ya era famosa, había sido invitada a participar en un programa de televisión. De vuelta a París, su padre y yo decidimos separarnos”.
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“Tippi tenía sólo 10 años, y para ella la sensación de ruptura fue muy grande. Tuvo que afrontar el final de su vida en África y al mismo tiempo verse separada de su padre”, recuerda Sylvie. “Vivíamos en Madagascar, y en la Navidad de 1999 volvimos a Francia porque Tippi, que para entonces ya era famosa, había sido invitada a participar en un programa de televisión. De vuelta a París, su padre y yo decidimos separarnos”.
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La hermosas imágenes de la vivencia de Tippi están reunidas en dos libros y un documental:
Tippi: la niña que
hablaba con los animales y Tippi, mi vida en la selva (2005), este último escrito por
ella, y El mundo según Tippi (1997) dirigido por Christian Crye.
Aquí el documental:
Actualmente Tippi trabaja para Discovery Channel y pueden encontrar más de ella en http://www.tippi.org/
Fuentes:
http://www.selecciones.es/alma_salvaje
http://www.dailymail.co.uk/news/article-2337418/The-REAL-Mowgli-Incredible-images-little-girl-spent-years-life-growing-African-bush.html
http://www.perfil.com/protagonistas/Tippi-Degre-la-joven-que-tuvo-una-infancia-salvaje-20130623-0040.html
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