Sé que es una frase trillada, pero cómo pasa el tiempo... De pronto parpadeas y ya sabe decir perfectamente la letra "r". A mí la verdad me pone un poco triste, eso me parece sumamente raro, porque muchas veces me digo: "Ay, cómo quisiera poder ir a tomar un cerveza mientras le doy al abanico y pongo los pies en la otra silla...". De solo imaginarlo mientras friego los platos, dejo correr litros de agua y gasto la esponja ¡chin! Lo real, sin embargo, es que uno va cediendo a su nueva condición (en mi caso ya no tan nueva) y va entendiendo que todos los días tenemos una preocupación nueva, pero acaso no es la velocidad con que pasa el tiempo lo que tira más fuerte de nosotras. Quizá tenga muchas cosas que enseñarle a mi hija, se me hace difícil escribir todo lo que quiero para ella. Nunca he tenido ningún objetivo en la vida más que ser feliz y no molestar a nadie. Es obvio que he fallado. Me pasa como a todos: la vida pasa tan rápido y cuando volteas ya has...
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